Recibir una demanda asusta. Pero una demanda no es una sentencia. Hay pasos que el demandante tiene que cumplir.
Cuando te llega una demanda, lo primero que sientes es que ya perdiste. Pero una demanda es el inicio de un proceso, no el final. Ese proceso tiene reglas, y si no se siguieron bien, tienes argumentos para defenderte.
Los errores más comunes: notificaciones mal hechas, montos que no cuadran con el contrato original, intereses calculados de forma incorrecta, o documentos que deberían existir y no están en el expediente.
Muchas personas, al recibir una demanda, o no hacen nada — lo que le da la razón al demandante por default — o aceptan un acuerdo sin saber si era necesario.
Antes de decidir qué hacer, necesitas saber en qué etapa estás y qué dice realmente el expediente. Eso es exactamente lo que hacemos.
El primer paso es saber en qué etapa estás.
Revisamos tu expediente y te lo explicamos por escrito. Si decides contratarnos, tu revisión es gratis.
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